El mercado indica el futuro y los resultados el pasado

Llega una nueva ronda de resultados y de nuevo habrá movimientos importantes en valores que definirán la tendencia a seguir en los próximos meses. Esto se debe a que los resultados presentan una foto del momento actual y de lo que se ha hecho en el pasado pero al mismo tiempo avisan de lo que puede estar por venir.

Los resultados nos marcan el pasado. Indican cómo lo ha estado haciendo la empresa y el sector en el último trimestre y la evolución que han ido teniendo. En principio eso debería estar descontado por el mercado aunque siempre puede haber sorpresas. Si una empresa ha venido creciendo a un ritmo constante es de esperar que si no ha ocurrido ningún hecho sorprendente se mantengan. El mercado espera eso y por tanto el valor en ese trimestre habrá ido creciendo al ritmo de los resultados esperados. Si los resultados difieren bastante de lo esperado el mercado actuará en consecuencia subiendo o bajando la cotización. Lo mismo ocurre si una empresa ha ido perdiendo dinero los últimos periodos.

El mercado sin embargo marca el futuro. El mercado se mueve por expectativas y por tanto según lo que se espera que ocurra se irá moviendo el precio de la cotización en un sentido u otro. Por esta razón cuando se publican resultado hay movimientos importantes en algunos valores cuando el resultado real difiere con lo esperado. Unos buenos resultados pueden interpretarse como malos siempre que el mercado espere más y lo mismo ocurre si son menos negativos de lo que se estimaba. Parece complicado de entender pero no lo es.

Si una empresa espera ganar 100 porque así lo ha venido haciendo en pasado, el mercado se moverá esperando que eso ocurra y si finalmente gana solo 50 cualquiera sabría que se ha sobrevalorado la acción y que por tanto debería corregir. No quiere decir que la empresa vaya mal, solo que crece por debajo de las expectativas. Por esa razón unos buenos resultados pueden ser mal acogidos por el mercado. Al igual puede ocurrir si unos malos resultados no son tan malos como espera el mercado. Si se espera perder 100 y al final el deterioro es de solo 50 veríamos que son malos resultados, que la empresa no ha cambiado su tendencia pero sí que no es tan pronunciada y quizá en la siguiente presentación mejoren.

Si queremos operar en base a los resultados deberíamos analizar los resultados pasados de unos cuantos trimestres y ver la evolución. Analizar la tendencia y si es positiva o si está dando un giro tras varios trimestres malos hacer una estimación de lo que podría ocurrir, o encontrar dónde la hayan hecho. En caso de cumplirse o incluso superarse entraría dentro de las empresas que podrían ser adquiridas para el medio plazo.

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